Grupo 8: Innovación Educativa

Grupo 8: Innovación educativa

 

Si reflexionamos sobre los objetivos que deberían de perseguirse con la innovación educativa, es fácil que muchos de nosotros lo primero que pensemos sea que la innovación educativa debería de servir para conseguir la eficacia o mejor dicho la eficiencia en los resultados del aprendizaje: ¿Aprender más? ¿Aprender mejor? ¿Aprender con menos esfuerzo? Incluso por qué no, aprender más y mejor y con menos esfuerzo. Por otra parte el embarcarse en proyectos de innovación educativa requiere, entre otras cosas, anticiparse a necesidades y problemas utilizando para ello metodologías que generalmente requieren de la participación activa del estudiante, lo que significa que no estamos solos en el asunto. En cualquier caso debe ser un cambio intencionado, es decir, con intención y con seguimiento tanto del proceso como del resultado final (evaluación). Para acometer la tarea de innovación educativa deberíamos reflexionar: sobre qué actuar: la metodología, la evaluación, la organización, las actividades…; cómo actuar: solos, coordinados con otros docentes, en grupos grandes, pequeños, pequeños cambios, cambios drásticos…; con qué actuar: herramientas y materiales docentes diferentes, TIC´s, aulas virtuales… Sea lo que sea, es fácil deducir que no va a haber un final en el proceso de innovación educativa, probablemente sea un proceso de constante cambio, unas veces planificado y otras improvisado e incluso forzado por la realidad diaria de nuestras aulas y de nuestros estudiantes. El grupo de trabajo de innovación educativa pretende dar cabida a todos aquellos que están trabajando y desarrollando actividades en este campo, los objetivos fundamentales son: intercambiar información y experiencias que puedan ayudar a otros, y estimular la asociación entre los miembros para desarrollar experiencias conjuntas que puedan enriquecer el resultado. El ámbito de las actuaciones de este grupo enmarca: las metodologías activas presenciales como planificación, organización y desarrollo; las metodologías activas no presenciales como formación b-learning y e-learning; la evaluación por competencias; los TIC´s como apoyo a la docencia como aulas virtuales, aplicaciones…; la preparación de materiales y recursos didácticos de autoaprendizaje; la formación transversal: competencias comunicativas, trabajo en equipo, orientación al aprendizaje…; y la coordinación docente.

 

Rosario Castro Abengoza (mrcasa@unileon.es)